Fueron los claveles de vino amargo empotrados en mi mente
fueron las cartas destellantes sobre aquel fatuo cigarro
fue aquella mano suavizante recogiendo el destino
repartiendo sueños muertos en las caras de los dioses
subí mi juego para ver dos reyes homosexuales
frente a mí, la envidia bajaba deseos fallecidos
Fui el mimo con los ojos de serpiente
fui el laurel de los pecados
fui aquel sosiego asfixiante en la cocaína de los muertos
aquella pintura palpitante frente a los sueños cancerosos
Al final sólo quedamos dos, además del llanto y mi agonía…
una vez más fue aquella mano recogiendo cocaína y repartió nuestros anhelos
Los nervios son orgasmos en un par de ases.
Intercambiamos ideales egocéntricos
inhalamos aquel narcótico blanco para humillar la piedad
¿El final?
La música fosforescente se estampó en un Joker
contra los dioses que aprendieron a llorar
entre aquellos sabios drogadictos
El llanto tiró su escalera de diamantes
mi agonía reino con aquella flor de imperio
¿el premio?
¡La muerte!
LOS FEDERALES
¡Ahí vienen los federales! gritaron varias mujeres y otras más asomaron por rendijas y ventanas para constatar que a la distancia un ejército se acercaba al pueblo, donde sólo había niños, ancianos y mujeres; loa hombres habían marchado al grito de ¡VIVA CRISTO REY!
Al arribar , los soldados fueron recibidos con nubes de polvo, pues las arenas se revelaban al paso de los caballos. A simple vista las calles estaban desiertas. El general dio la orden de ir a la iglesia, sabia que la gente se refugiaba en los templos. Después de haber balaceado la puerta y abrirla a patadas, vieron que todo el pueblo estaba ahí. Ordenaron a los ancianos que sacaran a los niños y se fueran a sus casas y empezó la repartición de mujeres entre la tropa; las mas bellas las escogieron los sargentos y capitanes. Al entrar a la iglesia, el general vio que una muchacha corría a esconderse detrás del altar, de inmediato fue a buscarla , cuando la vio, parecía una virgen fuera de lugar , exudaba una luz curvilínea que traspasaba el único vestido que traía puesto. -- No temas le
dijo, yo casco el camino que lleva al placer mas exquisito del hombre y del universo; ven… Luego la tomo de la mano y ambos entraron a la sacristía. Un ambiente tenso y expectante invadió el interior de la iglesia y entre las protestas y el forcejeo de las mujeres los vestidos saltaron hechos jirones, y los gritos poco a poco se fueron transformando en quejiditos de placer, algunas decían ¡noo, nooo! Mas esto quería decir todo lo contrario. Mientras tanto, el general en la sacristía destapó una botella de vino de consagrar que el sacerdote olvidó con la prisa de salir corriendo
hacia el monte antes de que llegara el ejército; de un solo trago bebió media botella ¡Quítate el vestido! le dijo a su joven acompañante con una voz de trueno que hasta las paredes temblaron. La muchacha se arrincono en una esquina con una mano arriba y otra abajo. De repente, el general desapareció, no estaba a la vista; poco después fue saliendo de debajo de la mesa una figura regordeta, blanquecina; al general le dio vergüenza quitarse los calzones frente a la muchacha, como nunca le había pegado el sol en el cuerpo parecía un fantasma sin cabeza que se paseaba al
alrededor de la mesa; estaba nervioso, algo andaba mal. -¡No puede ser que se me vaya viva! -exclamo el general que muchas batallas había ganado en ese momento tan crucial se sintió abatido, su arma de hombría, su espada, aquella que hace machos a los hombres, no quiso ponerse firmes, por mas que le echaba salivazos y le daba de cachetadas, siempre quedaba con la cabeza gacha viendo hacia el suelo con al único ojo que tiene; como quien dice, se negó a atacar al enemigo quizá lo vio muy peludo
se rajó todito el cíclope; el pobre hombre nomas resoplaba, de repente dio un puñetazo en la mesa y le dijo a la muchacha: --Vístete y vete no vayas a decir nada de lo qué pasó aquí. ¡Oíste! si te preguntan cómo te fue, les dices que fui muy hombre. En realidad la muchacha nunca supo lo que paso ahí.
Cuando el general se estaba vistiendo, algo brillaba en la ventana que llamó su atención, se acerco y vio que era el mismísimo diablo que le sonreía al lado de un arbusto, y le dijo: -toma algunas hojas de esta hierba y mézclalas con vino de consagrar. Lentamente, como hipnotizado, arranco algunas hojas y las fue introduciendo una a una en la botella, la cual agitó fuertemente. Se fijó que en la botella se dibujaba una etiqueta que decía "Esta es la bebida de los muertos". sin pensarlo dos veces le dio un trago. El general sintió un hielo raspando su garganta hasta llagarle a la panza. de inmediato empezó a sudar frio, de repente la sacristía se empezó a iluminar de colores, una serpiente se deslizaba por el techo, todo le daba vueltas en la cabeza, menos un cuadro que estaba en la pared, era la representación de la ultima cena de Cristo; para su asombro, los apóstoles empezaron a moverse y a platicar entre ellos; el maestro tenia una botella exactamente igual sobre la mesa; el Cristo la tomó y vertió el liquido en una copa de oro; luego, alzándola entre sus manos, dijo con estas palabras
"Esta es mi sangre, es el cordero de dios que quita los pecados del mundo, haced esto en conmemoración mía, luego le dio un trago y se la pasó a san Juan --¡Que horrible sabe esto! dijo san Mateo, de los apóstoles el mas feo, pásame las tres le dijo san Andrés, un trago nada mas dijo santo Tomás y así todos los apóstoles, el único que no brindó con el maestro fue Judas Iscariote, pues ese juey era un burgués que siempre andaba pensando en el dinero. De repente todos vieron que Jesucristo despedía rayos de luz; asombrados comentaron "En realidad el es el hijo de Dios.
En eso tocaron a la puerta, sacando al general de su onda celestial. _-¡Ya están todos los soldados afuera! -le dijeron- , todas las mujeres fueron pasadas por las armas de la orgia sexual, Dicen que algunas se juntaron con el hombre que habían conocido íntimamente en la iglesia, pues se sintieron que ya estaban casadas, las únicas vírgenes que permanecieron como tales fueron dos estatuas de yeso que desde sus pedestales observaron con ojos impávidos aquella orgia que por el solo hecho de llevarse acabo en una iglesia todos estaban benditos, libres de pecado. Actualmente, esa iglesia esta abandonada,
lo único de valor es un reloj colgado en la torre y que desde ese día nadie le a dado cuerda
No hay comentarios:
Publicar un comentario