jueves, 29 de abril de 2010

Estela Blake Gómez

Gota a gota


Insomnio de pasión es julio con su pierna rota
y su dragón durmiendo la espalda
Música de viento sopla el universo
Entre humos y licores reposa el viento
Ojeras -síntoma de silencios y entelequias
Cabellos que vuelcan por el viento
Una falacia se desploma y tu falda cae
Las uvas desfilan por el vientre
Volátil y sublime atravesando un pórtico de remolinos
Visito la cúpula empolvada de calcita
que ostentó nuestros nombres
Has lacrado tu lecho
En perenne procesión surqué el quinto cielo
con plegarias cual estrellas
A tu madera me prendo
Traspasé el dintel de conciencia
el hilo de plata no se reventó
Mi olfato se apoderó de tu Nirvana
Entonces: Atravesamos juntos miríadas de Arcángeles
Tú peleaste galáctico y feroz por mi existencia
hasta cruzar el huracán de fuego
¡Llegué al colmenar de mi destino!
¡¡Otra galaxia!!
El sol dinamitó mis sentimientos
Atónita separé el claroscuro de la hora cero
No hay estigmas en la ruta de mi cintura
Sólo la selva de tu encuentro puede prender mi cepa
Mi cuerpo encendido despierta al ruido de un pajarillo
Tantos papeles navegan por el suelo en lugar de hojas secas
granos de trigo desinflado rodando por el fango
Un siglo pasó atravesando mi garganta
Difusa por inanición espero al pirómano de mi fantasía
El adminículo que pende del muro me robo tiempo
¡ dejándome deshidratada! Pierdo fuerza y lucidez
Hago huésped una taza de café
Mientras observó el agua que se filtra por el techo
gota a gota, igual te consumí.


Los pájaros



Un amanecer departía sobre ¿quién era feliz ?
¡Los pájaros!
Era indudable.- éstos no se complican en devaneos
ni sufren por caudales
No poseen apremios ni extravagancias
Cantan, trinan, gorjean se asocian y se disgregan
Su faena y costumbre no les permite irritarse
Cada copla es un himno
A veces cantan cerca de mi ventana:
¡Levántate: la vida no es el estiércol por dónde caminas
ni la posesión ni los caprichos de unas ancas!
La existencia es servicio
Un futuro sin calor es un sepulcro a futuro
Fórjate horizontes en la providencia más allá de las termitas
Donde habiten sirenas y escuches el murmullo de las hadas
planta un árbol que será tu sombra al rayar el día
Meditarás la autonomía de tu ser
No traigas contigo cadáveres
Hoy son nuevos el sol y la luna
Adopta un bosque ¡vive como nunca tu mañana!
21 de Marzo de 2010,

***

Destino


No me propuse morar en tus pupilas
ni que abril fuera el baúl de tus ensueños
ni conocer tu campo ni tus yerros
ni dibujar tu centro a pinceladas

Un cielo derramaba sus estanques
agonizando mi red entre tus remos
Bajo tu sombra mis instintos mueren
Claman a Dios que no escucha mis ruegos

Lágrimas ruedan como copos de hielo
bajo el manto terráqueo del invierno
Una callada luna acaricia tu pelo
entre mascaradas de regocijo y duelo

una cortina cae para cubrir mi sueño
Mientras la soledad se teje entre mis dedos
Una cascada se llevó mi anhelo
Un amor fugitivo su recuerdo

Mi arcón repleto se derramó en tu suelo
¿Que dirás mañana cuando llegue mi duelo
y te arranque a jirones tu aletargado sueño?
Sin mecerme en tu fuego

Sepultas mi esencia bajo la ceda de tu
fiel cordero ¿Pero y mañana?
¡Mañana querrás el astro de mi ser
que te envolvió de ajenjo
Oh, ciego ¡Ciego y entelerido!
Vendrás a mí para cubrir tu cieno
Aterrizando nuestras almas para morirnos luego
07 de febrero de 2010


***


"Muros de silencio"


¿Dónde sepultaré los besos ?
Dónde las palabras que se ahogaron en
gutural silencio?
Éramos dos sin bendiciones en el basto universo
Hablábamos con dioses, comunicábamos
nuestro pensamiento.
No hacían falta palabras
Eras centro, yo fuente
Tu manantial ¡Yo bosque!
¿En que momento se quebró la magia y abortamos los Mesías?
Hoy me sabes a extraño y ajeno...
Mis ojos, jardines abiertos no cesan de llover salitre
por mis campos desiertos
¡Heme aquí! En el peor vendaval de mi silencio
sin mas sociedad que los muros y vigas de mi templo

25 de Febrero de 2010

***

Añoranza

Hace tiempo mis labios cesaron mis cuencas apagaron la luz
Añoro mis años quitar la mácula a mi espejo
negrear mis cabellos
vivificar mi bolo y trasmutarlo
quitar las alas de mis brazos
Amadrinar soledades en el último roce de la aurora
se congelo mi vida y tu voz se marchito
¿Porqué ahora?
Peregrino busca mi alma
para entibiar mi sombra
En el espacio sideral de la desidia
Perdí tu anhelo
¡Pasas vedado, y a oscuras
¡Maldigo la hora que embelesada en mis caprichos
y engaños de mercadotecnia
sucumbí a otros besos l
¡Ya sé que me gestaron las traiciones y el desamor
empecinada quise avivar otro fuego
que amortiguaran mi desvelo,
Antes del infinito fue;
Pedir perdón, abrir mi ventrículo
vaciar su contenido extirpar el lago de judas
y así esparcir mi recuerdo
El amor riñó conmigo antes que me gestase
Ésa falacia tuya me condenó al pabellón del ostracismo
donde dormida encontré consuelo
Hoy reposo en el confín de una quimera
oscilante y ajena para tus vaguedades
15 de Marzo de 2010

La noche es rayo de luna


que pasa como flor sobre riachuelo
Los sueños marchitan
penetran por las sienes hasta partir el alma
atormentándonos con sus claros oscuros
El sol acaricia tu dorso te besa
Amanece sin prejuicios
Mientras un petirrojo canta
Hay un bosque muriendo en tus pupilas
con un manantial sediento
¿Porqué llorar la escarcha de mi pelo?
¿Porqué llorar los surcos de mi
ojos morenos? ..
Un día bebimos hasta el alba
Los deseos erizaron la dermis Después cesó la magia
quedando un espejismo aquello
¿Porqué aprendemos a volar?
¿Porqué nos acechan zopilotes en lugar de águilas?,
Los resplandores de mayo guardan un arco iris
como preludio de mal tiempo
mi cintura ya no mide sesenta,
mis caderas no son de noventa
la imagen no es de treinta
Se perdió por el tendedero
entre sonajas y pecheros
Canto canciones de cuna
Pero despierto con el deseo dibujado en mi Lecho

04 de marzo 2010

***


Las obsesiones de un loco



Una noche en que los sapos no solfeaban ni la luna lucía en el cenit, del cofre de mis ojos resbalaban como cirios pedazos de tormenta. La soledad convertida en granizo, arrojaba a mi puerta círculos semejantes a esferas de nostalgia matizadas de color grisáceo
Como en mis peores pesadillas, abrumada hasta la médula me escondí entre edredones, no sin antes pedir la protección divina del Olimpo
A veces sonaba el receptor de mi aparato y escuchaba tu voz dulce, pausada, que me sacaba del abismo de mis entelequias y el abandono de mi vida errante y miserable
A menudo mitigaba, mis miserias comprando cosas inútiles y extrañas que iban a parar a la prisión del closet condenadas a perecer en el abandono o desaparecer en manos extrañas.
Una noche cargada de estrellas me pediste volar
Deseabas alcanzar una cometa y mis alas cuarteadas ya no podían seguirte
Fue como hundirme en las entrañas una hoja de cristal
Jamás olvidaré la fecha: era cuando el frió muerde la piel hasta sangrarla
Mi pesar se estacionó en mis hombros y comencé la cuenta regresiva.
Sentí cómo son las mañanas cargadas de escarcha y un aire no me dejaba respirar. No volví a ver un arco iris
El cielo pareció sin luces ni colores y comencé otra vida en blanco y negro
Mi matriz se negó a olvidarte y padecí contracciones de otra memoria.
La vida se detuvo, bajo mi techo sin más compañía que la caja musical sin forma, y la cuadrada, harto llena de tragedias y promocionales; fueron testigos mudos de mi aislamiento, hasta que estalló el silencio de mi alma
Ahora, zombi camino la metrópoli hasta llegar cada mañana a mis sosas responsabilidades.
Con la mente en blanco, presa de mi incapacidad para agradar a la vorágine de superiores en la escala del poder los que ignoran la sequía y la hambruna sentimental que ahora me embarga desde la masa corporal hasta la punta de los nervios y tendones. No logro funcionar con lucidez, mi sitio es el blanco de las hostilidades
Me pregunto El porqué de mi existencia
Quizá enmiendo el karma
Con estos pensamientos me llega la noche en medio de otra noche y su llamada misteriosa de un loco compañero de la Universidad, igual de alucinado y solitario me toma por sorpresa y me trasnocha cuatro a cinco horas por el auricular
Al principio me halaga con su plática sutil
Lloramos juntos nuestras cuitas y a veces transmutamos los dolores, pero ahora escucho con cautela y su discurso alucinado me invita al miedo; a una etérea densidad que me envuelve como sombra y me roba la paz
Me aparta la voluntad de seguir con mis rutinas pues él necesita mi tiempo para asechar el vertedero con sus prédicas pueriles, y otra vez los trastes esperarán mañana... quizá por eso mi casa asemeja un muladar de noche a noche
Atosigada cada día indagando mas allá de mis fronteras, arremete invadiendo mi espacio, mi privacidad
Cómo sólo un alienado puede hacerlo
Me siento agobiada, extenuada frustrada
Los fines de semana me acapara desde el amanecer
So pretexto de darme los buenos días con su tema favorito de héroe incomprendido. La película de su vida y familiares las conozco de memoria Tan pronto dice, se contradice...
Se alimenta con las cosas más absurdas, impertinentes e inverosímiles que me importan un demonio.
Sólo porque enarbola la bandera del anonimato de un grupo al que pertenece, vomita basura que de seguro le estorba para funcionar y en lugar de verter en mí fragancias con aroma de rosas me atasca de estiércol como si no tuviera bastante con el mío.
Nunca da la cara, me acuesto con la pijama resignada a escuchar sus fantasías... luego, como anestesiada, voy quedando dormida, presa de su vanidad que va a la deriva como mi subconsciente.
Pobre, es un azote miserable y ladino.
No logro superar la relación que se llevó parte de mi vida y no quiero albergar un tipo mezquino y extraño, un vagabundo de sesenta viviendo de ilusiones y que guarda en su centro un baúl cargado de esqueletos
Una tarde, cansada de escucharlo dejé repicar el teléfono cada cinco minutos. Entrada la noche decidí no volverlo a descolgar y dejar que se congelara su llamada en el tiempo; alegaba mi aparato con pantalla su número, lo dejaría sonar y repicar hasta que mis sentidos se cansaran o sus falanges se estropearan.
Entonces salí a caminar sin rumbo, y fue cuando del cielo me llegó un pensamiento
La idea de cómo puede aprisionar un ser a otro y robarle su individualidad, su espacio y su tiempo.
Desde entonces guardo en mi alma la enseñanza de aquel loco y comprendo a su vez que fui la causa del abandono de mi relación pasada, lección que no olvidaré
La demencia y tozudez de querer imponer nuestra presencia me dio la clave para entender los amores neuróticos y enfermizos
Aprendí que no cuento con nadie a no ser conmigo, y que debo dejar volar a las gaviotas y quizás regresen…
¿Y si no?... la vida continuará su curso como deba de ser
con mi torpe humanidad no podría forzar ningún destino, si lo hago, será en detrimento de mi propia felicidad…

***


La marea y yo


Una noche tejía sobre marea los amores perdidos en el tiempo
Platicaba a la luna vistiendo y desvistiendo mi discurso en arena
El océano en su oleaje pretendía con su vaivén prodigarme caricias y lavarme penas, pero mi dolor era más fuerte que la roca y la espuma no pudo llevárselo
Transcurridas las horas, el sol parecía derretirme a carcajadas en aquel amanecer sin prisa y desvaríos
La angustia se clavó como taladro en mi cerebro
Mi pesadez emotiva agonizaba en la jaula de mis costillas
Después podredumbre, ir y venir de recuerdos, marea roja
Mi cerebro lleno de fisuras ya no alcanza a guardar mis secretos y disparó esquirlas cual copos de nieve
Mi juicio dormía en la isla de mis ideales, perdida en mis dolores
Mientras los días transcurrían miserables en la fría reincidencia de obligaciones
El ritual de la casa al trabajo y viceversa
Me acompañaba “El loco”
Aquél que me sembraba de melancolías y delirios el intelecto
y me ponía celosa y me ponía rabiosa
Entonces corría “al buró de planchar” y me colgaba al cuello tu escapulario bendito y roto, del que pendía un cascabel con una medalla vieja, entonces respiraba paz cada milímetro de mi cerebro
Con los poros abiertos en las noches donde flotaba mi alma fuera de mi ser abrazaba a papá en mis delirios, era como decirle “No te vayas ¡Mira el abandono en que me encuentro!”
Luego amanecía, y miraba la imagen del último amor en mi ventana
Aunque mi rostro envejece al hallazgo de tus ojos
aún puedo esbozar una sonrisa a través de la vidriera en mis pupilas.
Mis labios sellados son hostales desiertos que olvidaron el brillo prodigio de tus besos
Que se guardan cerrados en espera de volver a hospedarte
Tal parece que la bondad de hoy exterminó tu sentimiento y apagó tu deseo
Pues la frialdad de antaño atizó como volcán tu fuego

05 de Marzo de 2010

***



Recuerdos de una noche de otoño

El Río se llevaba el caserío; corrimos entre la maraña
a refugiarnos en cuevas , El aire nos empujaba con su hocico
la ciudad yacía en pedazos. Era la sierra el único refugio; las palabras un susto como la carretera. Pobres diablos heridos y esfumados, la tierra se canso del verde y prefirió bañarse de agua sucia y vieja; cuando nos inundó se fue haciendo mas clara por el escondrijo del resumidero
Los perros se tragaban a los pájaros, todo era contradicción. Un chamán curaba con lupa y una yerba traída de China
El roció con sus varias lenguas hacia una alharaca queriendo empañar el eco del miedo, mientras en el Oeste un animal sereno engañaba a la luna
El día friolento cortó de tajo a los hombres y tomándolos por sorpresa los abortó de la tierra
Raíces de esperanza fueron secas sirvieron de emolientes para curar heridas,
Era menester hacer algo con las infecciones, esas trampas de diablos que usan para asesinar sentidos y así entregarnos a los brazos de la muerte
Algunas plantas subsistieron para curar la fiebre. Se respiraba la carencia de Dios. Sólo enajenados y vagabundos e inocentes bailaban el clima de nuestra tragedia
La vida era un sueño, el sueño la muerte mientras el sol hervía; vivíamos durmiendo y soñando con jugar, recordando las fotos de familia que mostraban el tiempo de prosperidad, nuestros ropajes, nuestras manos llenas de posesiones y un mundo de letargo sin gobierno. A lo lejos galopeaban los misterios de un rosario, procedente de otro espacio que parecía flotar por la pendiente de las ilusiones mientras el río se llevaba las hojas del otoño, el espejo de mi mente apagaba el motor de mi psique, y un ciclón de pesadillas brotaban como humo por la boca de un cañón del subconsciente; parecía ametrallarme los recuerdos con sus bolas de fuego.
Mis sienes era preludio de una espina en campo de batalla, campo de fauces presurosas a devorarme el más ínfimo recuerdo
Al fin mujer, volaba sobre nubes, en un campo atestado de redes y alas
El olor de libertad tomó su curso muchos evitamos el abismo
La distancia se llenó de conjeturas y de un incienso de muerte las entrañas; en aquel nauseabundo olor a tierra ensangrentada arrastré tu tempestad que se llevó mi calma
Fue entonces que una sombra cayó pesadamente sobre mi espalda, como piedra angulosa me hizo tiras el dorso y garras la cintura, mi carne un bulto al rojo vivo asesinada como una libélula que deja su respiro sobre la montaña disfrazada donde deambulan elfos y hadas

***

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